China

Breve Historia de China

China es una región cultural y antigua civilización, y dependiendo del prisma desde el que se observe, una entidad nacional o multinacional que se comprende una vasta extensión de territorio en el este de Asia.

La ultima Guerra Civil China, cuyas principales contiendas acabaron en el 1949, dio como resultado dos entidades políticas que utilizan el nombre de China; La República Popular China (la China Comunista o China a secas), que incluye los territorios autogobernados de Hong Kong (1997) y Macao (1999), y la República China (La China Nacionalista o Taiwan), la cual controla las islas de Taiwan, Penghu, Kinmen y Matsu.

China posee una de las más antiguas civilizaciones del mundo, compuesta de estados y culturas que datan de hace unos 6000 años. Tiene el sistema de comunicación de uso ininterrumpido más antiguo del mundo, y ha sido la cuna de múltiples invenciones a lo largo de su historia, incluyendo los que se conocen como las cuatro grandes invenciones de la Antigua China; el papel, la brújula, la pólvora y la impresión. Históricamente, la esfera cultural China se ha extendido por toda Asia, con su religión, ritos y costumbres, y sistemas de escrituras adoptados en diferentes grados por sus vecinos, tales como; Japón, Corea y Vietnam. La primera evidencia de presencia humana en la región fue encontrada en la cueva de Zhoukoudian, y es uno de los primeros especímenes conocidos de Homo Erectus, hoy en día denominado el Hombre de Pekín, que se estima vivió en una época comprendida hace entre 300.000 y 550.000 años. Aparentemente, parece ser que el Hombre de Pekín ya usaba y controlaba el fuego.

Historia

La China Antigua fue uno de los primeros centros de civilización humana, así como uno de los primeros centros en inventar la escritura de forma independiente, siendo los otros; Mesopotamia, la Civilización del Valle del Hindo, la Civilización Maya, la Civilización Minoica y el Antiguo Egipto.

Prehistoria

Las pruebas arqueológicas sugieren que los primeros homínidos en China datan de hace unos 2,2 millones de años en la caverna de Zhoukoudian (cerca de la actual Beijing), y contiene fósiles que datan de un periodo comprendido entre los años 300.000 y 550.000 ac. Los fósiles son del Hombre de Pekín, un ejemplar de Homo Erectus que ya utilizaba el fuego.

La evidencia más temprana de un humano moderno en China proviene del Condado de Liujiang, Guanxi, donde se ha encontrado un cráneo que data de hace unos 67.000 años.

Era Dinástica

La tradición China menciona a la Dinastía Xia como la primera de todas. Hasta hace poco se la consideraba más un mito que un hecho histórico, pero en excavaciones recientes se encontraron depósitos de la Er de Bronce en Erlitou, provincia de Henan que atestiguaban su existencia. Desde entonces, los arqueólogos han descubiertos múltiples pruebas de la existencia de zonas urbanas, decoraciones de bronce y tumbas localizadas y mencionadas como pertenecientes a los Xia en antiguos textos históricos. No obstante es imposible la pertenencia de los mismo debido a la falta de documentos históricos precisos del periodo en cuestión.

La segunda dinastía, Shang, se estableció en las riberas del Rio amarillo en el este de China entre los Siglos 12 y 18 ac. Fueron invadidos por los Zhou, los cuales reinaron entre los siglos 12 y 5 ac hasta que su sistema de gobierno centralizado fue erosionado paulatinamente por las campañas de los señores de la guerra vecinos. Un gran número de pequeños estados independientes guerrearon entre sí en lo que se conoce como el Periodo de Otoño y Primavera, solo sometiéndose al emperador Zhou de manera ocasional.

El primer estado unificado chino fue establecido por la dinastía Qin en 221 a, cuando la oficina del Emperador se fundó y se forzó la estandarización y el uso común del lenguaje chino. Debido a sus políticas excesivamente legalistas, este estado no duro demasiado debido a las rebeliones que tuvieron lugar a lo largo y ancho del imperio.

La siguiente dinastía en reinar fue la Dinastía Han, entre el 206 y el 220 ac, creando la identidad cultural Hang entre el pueblo, la cual ha perdurado hasta nuestros días. La Dinastía Han expandió de forma considerable la extensión del Imperio, incluyendo campañas en Corea, Vietnam, Mongolia y el Asia Central y estableció l Ruta de la Seda.

Después del colapso de los Han, siguió un periodo de desunión que incluyo el periodo “caballeristico” de los Tres Reinos. Estados chinos independientes establecieron relaciones diplomáticas con Japón durante este periodo, lo cual supuso la introducción y adopción del sistema de escritura. En el 580 ac, China fue reunificada bajo el reinado de los sui. No obstante, la Dinastía Sui fue corta debido al gran fracaso de lo que denomino como las Guerras Goguryeo-Sui (598-614 ac) y el consiguiente debilitamiento.

Ajo los gobiernos de las dinastías posteriores, Tang y Song, la tecnología China alcanzaría su cumbre, en el apogeo de la Dinastía Tang, alrededor de la mitad del S VIII, antes de que la prosperidad del imperio se viese destruida por la rebelión An Shi. La Dinastía Song, inmediatamente posterior a la Tang, fue el primer estado de la historia en emitir dinero en papel y el primer gobierno chino en establecer una armada regular. Entre los siglos 10 y 11, la población de China se multiplico por dos. Este crecimiento fue debido a la expansión del cultivo del arroz en el sur y el centro de China, y el consiguiente incremento del volumen de excedente agrícola. En la época, China contaba con unos 100 millones de habitantes dentro de sus fronteras. La Dinastía Song supuso un periodo de riqueza cultural, con el desarrollo de las artes, la filosofía y la vida social. Tanto el arte del paisajismo como del retrato alcanzaron niveles superiores de complejidad y madurez, y las elites sociales solían congregarse para admirar obras de arte, compartir sus propias piezas y comerciar e intercambiar las mismas. Filósofos tales como Cheng Yi y Chun Hsi insuflaron nueva vida al Confucianismo con nuevos comentarios y estudios, incorporaron ideales budistas y enfatizaron la reorganización de las escrituras de referencia, dando lugar a la creación del Neo Confucianismo.

En el año 1271, el líder Mongol y el quinto Khagan del imperio mongol, el Kublai Khan, estableció la Dinastía Yuan, aunando los últimos remanentes de la dinastía Song derrocada por lo Yuan en 1279. Antes de la invasión Mongol, las dinastías chinas reinaban sobre aproximadamente 120 millones de súbditos. El censo después de la conquista fijo dicha cifra en 60 millones. Un campesino llamado Zhu Yuanzhang derroco a los Mongoles en 1368 y fundó la Dinastía Ming. El Neo Confucianismo se vio entonces criticado, analizado y estudiado por pensadores tales como Wang Yang Ming, expandiendo la religión con ideas de individualismo y la moral innata que posteriormente tendrían un tremendo impacto en el pensamiento japonés. Chosun Corea se convirtió oficialmente en estado vasallo de la China Ming y adopto la estructura burocrática Neo Confucianista. La capital China se traslado desde Nanjing hasta Beijing en los primeros años de la Dinastía Ming, la cual cayó ante los Manchurios en 1644, quienes fundaron la Dinastía Qing.

La Dinastía Qing duraría hasta 1912 cuando formalmente se acaba la vida dinástica en China. En el Siglo XIX, la Dinastía Qing adopto una postura extremadamente defensiva con respecto al colonialismo europeo, aun empezando su propia expansión colonial en el centro Asia Central. Fue en este periodo que el resto del mundo descubrió la importancia de China, en particular el Oeste. A medida que China abrió sus fronteras al comercio y la actividad misionera, el opio producido por la India británica fue introducido en su territorio, derivando en dos Guerras del Opio que debilitaron el control y la fuerza del emperador.

Como resultado de dicha debilidad tuvieron lugar las Guerras Civiles Taiping, que tuvieron lugar entre 1851 y 1862, lideradas por Hong Xiuquan, quien estaba grandemente influenciado por una interpretación idiosincrática del cristianismo. Hong se creía el Hijo de Dios y hermano menor de Jesús. Aunque en última instancia las fuerzas Qing obtuvieron la victoria, estas guerras civiles fueron las más sangrientas de la historia del mundo, con un total de 20 millones de bajas (mas del total de bajas de la Primera Guerra Mundial), aunque algunas estimaciones alcanzan los 200 millones de muertos.

Otras costosas rebeliones siguieron a la de Taiping, tales como la Guerra Punti Hakka Clan (1855-1867), la Rebelión Nien (1851-1868), la Rebelión Musulmana (1862 – 1877), la Rebelión Panthay (1856-1873) y la Rebelión Miao (1854-1873). Estas rebeliones y guerras supusieron grandes pérdidas humanas, y virtualmente, un desastre para la economía y el campesinado. De forma ininterrumpida y paralela, el opio británico seguía haciendo estragos en la fortaleza del emperador.

Mientras que China seguía deteriorándose por las continuadas guerras, Japón modernizo sus estructuras militares y fijo la invasión de Corea y Manchuria como objetivos de su política exterior militarista. Bajo influencia japonesa, Corea declaro su independencia de la China Qing en 1894, lo cual conllevo la Primera Guerra Sino Japonesa, que resulto en la cesión de tanto Corea como Taiwan a Japón por parte de China. Después de estas derrotas, de diseño un plan de reforma para convertirse en estado moderno de tipo Meji como Monarquía Constitucional, cuyo borrador fue propuesto por el Emperador Guangxu en 1898, pero fue paralizado por la Emperadora Cixi, quien puso al Emperador Guangxu bajo arresto domiciliario en lo que fue un golpe de estado. En los principios del SigloXX, los disturbios masivos y la desobediencia civil comenzaron, en un movimiento de reivindicación de reforma y revolución. El Emperador Guangxu, de 38 años de edad murió en su casa bajo arresto domiciliario en 1908, sospechosamente cercana su muerte a la de la Emperadora Cixi, que había muerto unos pocos días antes. Con el trono desocupado, fue el sobrino de Cixi, Puyi, quien, especialmente designado por la Emperadora, se convertiría en el último Emperador de la Dinastía Xuantong, El Último Emperador. La consorte de Guangxu, que se convirtió en la Emperadora Longyu, firmo el decreto de abdicación como regente en 1902, poniendo fin  mil años de gobierno imperial ininterrumpido en China. Murió sin descendencia en 1913.