Category: (Book)
9 new, starting at $16.35
10 used, starting at $16.97
Category: (Book)
1 new, starting at $24.14
1 used, starting at $11.66
Category: (Book)
1 new, starting at $54.90
Category: (Book)
11 new, starting at $8.79
5 used, starting at $8.79
Category: (Book)
4 new, starting at $15.76
1 used, starting at $15.75
Category: (Book)
12 new, starting at $3.98
12 used, starting at $4.00
Category: (Book)
16 new, starting at $7.48
9 used, starting at $5.50
Category: (Book)
15 new, starting at $6.00
9 used, starting at $5.75
Category: (DVD)
2 new, starting at $35.87
2 used, starting at $35.87
Category: (Book)
1 new, starting at $60.00
1 used, starting at $90.00
Category: (Book)
2 new, starting at $81.30
Category: (DVD)
1 used, starting at $5.98
La sexualidad es de gran importancia dentro del Taoismo ya
que se entiende que su "correcta" practica ayuda a preservar e
incrementar la energia vital, incrementada a traves del control
de la eyaculacion y la inyaculacion, y por lo tanto acerca al
hombre a su inmortalidad. Esta seccion repasa brevemente la
historia de la sexualidad y el sexo taoista, las antiguas
recomendaciones sobre cuando tener relaciones sexuales, la
inmortalidad y la sexualidad en el taoismo, asi como un
comnetario sobre el presente auge de las tecnicas sexuales
taoistas en el mundo.
(Para informacion sobre tecnicas y posturas
especificas pinche aqui)
Historia
Algunas
sectas durante la Dinastía Han llevaban a cabo encuentros
sexuales como parte de las prácticas espirituales derivadas del
Tao (Heqi) Los primeros textos que han llegado hasta nuestros
días tratando este particular se encontraron en las tumbas de
Mawangdui. Aunque el Taoismo todavía no se había desarrollado
plenamente como filosofía en la época, estos textos compartían
un asombroso número de coincidencias con algunos más tardíos
de la Dinastía Tang, tales como el Ishinpo. Las artes sexuales
hipotéticamente alcanzarían su cumbre entre el final de la
Dinastía Han y el de la dinastía Tan. Después de los años
1000 dc, el puritanismo Confucionista se fue haciendo fuerte,
llegado el punto en que, durante la Dinastía Qing el sexo se
convirtió en un tema tabú en la vida pública. Los
confucionistas argumentaban que la separación de género en la
mayoría de las actividades públicas y sociales databa de 1000
años antes, y se decidió suprimir “el arte sexual”. Debido
a dicho tabú, existió una gran censura durante la Dinastía
Qing en lo referente al sexo, principalmente en la literatura.
Como resultado, algunos de los tratados de la época que trataban
el tema en profundidad solo sobrevivieron en
Japón.
Antigua
Práctica
Qi (Fuerza
de Vida) y Jing (Esencia)
La base del pensamiento taoísta es que Qi es una parte de todo lo que existe. Está relacionado con otra sustancia energética encontrada en el cuerpo humano conocida como Jing, la cual, una vez utilizada de manera completa, conllevara la muerte. El jing puede perderse de varias maneras, principalmente a través de los fluidos corporales. Los taoístas ponían en práctica varios métodos para estimular, incrementar y conservar sus fluidos corporales, llegando hasta el punto de, algunos de ellos, reciclar sus heces. El fluido que contenía una mayor proporción de Jing es el semen del hombre, por lo tanto, los taoístas creían que el hombre debía reducir la frecuencia con la que eyaculaba hasta ciertos mínimos, o incluso evitar la misma como manera de preservar y alargar la vida.
El Control
Masculino de la Eyaculación
Dado que un
gran número de taoístas relacionan la perdida de semen con la
pérdida de fuerza vital, donde una perdida excesiva de fluido
conlleva un envejecimiento prematuro, enfermedades y fatiga
general, unos argumentan que nunca se debería eyacular, mientras
que otros proveen una serie de formulas especificas para
determinar la cantidad máxima de eyaculaciones para conservar la
salud. La idea general es limitar la perdida de fluidos tanto
como se pueda con respecto a las relaciones que se mantengan. A
medida que estas prácticas sexuales fueron transmitiéndose
generación tras generación, se fue perdiendo la importancia del
número de eyaculaciones. No obstante, la retención de semen es
uno de los pilares de la práctica sexual
Taoista.
Existen
numerosos métodos de control eyaculatorio prescritos por los
taoístas. Para evitar la eyaculación, el hombre tiene dos
opciones. Puede retirarse inmediatamente antes del orgasmo, un
método bautizado por Joseph Needham como “Coitus
Conservatus”, o puede aplicar presión con sus dedos en una
zona localizada entre el ano y el escroto que causa una
reversión de la eyaculación hacia la vejiga, método
comúnmente conocido como “inyaculacion”. Mientras que ahora
se conoce que este segundo método causa una “eyaculación
retrograda”, los taoístas creían que el semen viajaría a
través del cuerpo hasta el cerebro para fortalecerlo y
alimentarlo. Este método de presión es llamado por algunos
taoístas el método de “El Punto del Millón de dólares”
otro de los métodos que se puede utilizar es el de el
entrenamiento en la separación de la eyaculación y la
contracción orgásmica (la contracción de los músculos de la
pelvis que incitan a la próstata a eyacular). Debido a la
separación de estos impulsos, en el momento del orgasmo, el
hombre puede detener la penetración pero permanecer dentro de su
pareja y “cerrar” su suelo pélvico mientras que adopta una
intención derivada de la meditación que se cree no re
direccionaría el esperma, sino la energía vital Jing hacia la
parte trasera y el centro del cerebro. De esta manera, el hombre
tendrá el orgasmo, pero no eyaculara, es más, no perderá su
erección. Esta fórmula, pretende que el hombre escale una
“escalera” de orgasmos ascendentes de manera conjunta con la
actitud meditativa para cultivar y almacenar una cantidad masiva
de Jing. Si se practica de manera correcta, el hombre no debería
tener dolores testiculares, ni semen en la orina, además de
recibir los beneficios buscados para su salud. Aquellos que
practican este método argumentan que es uno de los secretos para
la inmortalidad.
Jing
(Energía Sexual)
Otro de los
conceptos importantes de la “Unión de las Esencias” es que
la unión de un hombre y una mujer resulta en la creación del
Jing, un tipo de energía sexual. Derivado del acto amatorio, se
crea el Jing, y el hombre puede transformar parte de este Jing en
Qi, mejorando e incrementando de esta forma su fuerza vital.
Teniendo cuantas relaciones sexuales sean posibles, el hombre
tiene la oportunidad de transformar más Jing, derivando en
innumerables beneficios para su salud.
El
Significado de la Mujer
Para los
taoístas, el sexo no era una cuestión exclusiva de generar
placer para el hombre, la mujer también debía ser estimulada y
satisfecha para extraer todo el beneficio posible del encuentro
sexual. El sexo solo debería ser practicado si es deseado por
ambos. Si se practica el sexo de manera acordada, la mujer
también generara Jing, y parte de este será absorbido por el
hombre para incrementar todavía más su Qi. La mujer también
ocupa una posición preeminente en el Ishinpo, siendo el tutor
una mujer. Una de las razones por las cuales las mujeres tenían
una gran cantidad de fuerza en el hecho sexual, era que acababan
la relación sin ningún tipo de “erosión”, debido al hecho
de que son ellas las encargadas de crear vida, no existiendo por
tanto la necesidad de preocupación con respecto a la
eyaculación.
No obstante,
a las mujeres se les asignaba un lugar de inferioridad en la
relación sexual. Muchos de los textos estudian el hecho sexual
desde el punto de vista masculino, y, por lo general, evitan
discutir como el sexo beneficia a la mujer. Se animaba a los
hombres a no limitarse a relaciones monógamas, y se les
aconsejaba tener relaciones solo con mujeres jóvenes y bellas
que no hubieran tenido ningún vástago. Mientras que el hombre
tenía el deber de complacer a la mujer, esta no dejaba de ser
más que un mero objeto. De hecho, en un gran número de citas
del Ishinpo, se identifica a la mujer como al “enemigo”. Esto
derivaba del hecho de que el acto sexual era una asimilación de
la superioridad masculina por parte de la mujer. En textos
sexuales posteriores, que datan de la Dinastía Ming, la mujer
pierde todo tipo de carácter humano, haciéndose referencia a la
misma de manera frecuente con el término “el otro”. De esta
forma, la importancia de la mujer disminuyo con el
tiempo.
Las mujeres
también eran consideradas como un vehículo para la extensión
de la vida del hombre, pero esto solo ocurría a raíz de la
absorción de la energía vital de la mujer (Jing y Qi). Algunos
taoístas llamaban al acto sexual la “batalla del robo y el
fortalecimiento” Estos métodos sexuales encuentran cierta
correlación con métodos militares Taoístas, en los cuales, en
vez de asaltar los muros y puertas de las fortalezas, las
batallas eran una serie de fintas y maniobras destinadas a
debilitar las maniobras del enemigo.
Cuando y
donde tener sexo
Otro escrito
“Beneficios de la salud y el dormitorio” indica que hay unos
momentos más propicios para la copula que otros. Una persona
debería evitar copular cuando hay luna creciente o llena y en
días en los que hay fuertes vientos, lluvia, niebla, calor o
frio, truenos, relámpagos, oscuridad sobre la tierra y el cielo,
eclipses lunares y solares, arcoíris y terremotos. La copula en
estas circunstancias dañarían el espíritu del hombre y
causarían la enfermedad en la mujer. Los hijos concebidos en
estas circunstancias serian locos, estúpidos, o tontos (mudos,
sordos, ciegos, impedidos y violentos).
También era
de gran relevancia la elección del día propicio para la copula
si una persona deseaba engendrar un hijo. Después de la
menstruación femenina, los mejores días eran el primero,
tercero y quinto día. Si en estos días el hombre eyaculase
después de la medianoche, el niño sería probablemente
masculino. Si se deseaba una niña, entonces el hombre debía
eyacular en el segundo, cuarto o sexto día después de la
desaparición de la menstruación.
Adicionalmente,
también era de cierta importancia el lugar donde se llevara a
cabo la copula. Se debía evitar el brillo del sol, la luna o las
estrellas, el interior de los templos y sus proximidades, los
pozos, y las inmediaciones de tumbas o ataúdes.
Si se
siguieran estas instrucciones, el bebe a nacer sería bueno,
sabio y virtuoso. Si no se tenían en cuenta, el bebe seria
malvado y la familia acabaría hallando la
muerte.
Inmortalidad
Algunas
sectas Taoístas de la Dinastía Ming creían que una de las
maneras de conseguir una extrema longevidad y hasta la
inmortalidad era la copulación con vírgenes, especialmente con
vírgenes jóvenes. Esta creencia ha sido criticada y censurada
por parte de la mayoría de las escuelas Taoístas como
“Seudo-Ta” o “No-Tao”.
Algunos
libros sexuales tales como e Hsuan wei Hshin and Sang Fen Tan
Cheueh, escritos respectivamente por Zhao Liangpi y Zhang
Sanfeng, denominan a la pareja femenina como Ding, originalmente
una caldera de bronce con tres patas utilizada en la práctica de
la alquimia, y explican que la Ding mas perfecta es una de 14, 15
o 16 años justo antes de su primera menstruación. De hecho,
incluso se avanzo en dicha área, llegándose a dividir a Ding en
tres grandes grupos:
El primer
grupo o grupo más bajo, mujeres entre 21 y 25
El segundo
grupo o grupo medio, mujeres vírgenes con menstruación entre
los 16 y los 20
El Tercer
grupo o grupo más alto, mujeres de 14 años
premenstruales
Todos estos
preceptos, si seguidos, se creía, por parte de algunas sectas,
llegaban a proporcionar la inmortalidad.