Tao del sexo – Antigua práctica

Las 10 Claves de la Sexualidad Taoísta

Antigua Práctica

Qi (Fuerza de Vida) y Jing (Esencia)

La base del pensamiento taoísta es que Qi es una parte de todo lo que existe. Está relacionado con otra sustancia energética encontrada en el cuerpo humano conocida como Jing, la cual, una vez utilizada de manera completa, conllevara la muerte.  El jing puede perderse de varias maneras, principalmente a través de los fluidos corporales. Los taoístas ponían en práctica varios métodos para estimular, incrementar y conservar sus fluidos corporales, llegando hasta el punto de, algunos de ellos, reciclar sus heces. El fluido que contenía una mayor proporción de Jing es el semen del hombre, por lo tanto, los taoístas creían que el hombre debía reducir la frecuencia con la que eyaculaba hasta ciertos mínimos, o incluso evitar la misma como manera de preservar y alargar la vida.

El Control Masculino de la Eyaculación

Dado que un gran número de taoístas relacionan la perdida de semen con la pérdida de fuerza vital, donde una perdida excesiva de fluido conlleva un envejecimiento prematuro, enfermedades y fatiga general, unos argumentan que nunca se debería eyacular, mientras que otros proveen una serie de formulas especificas para determinar la cantidad máxima de eyaculaciones para conservar la salud. La idea general es limitar la perdida de fluidos tanto como se pueda con respecto a las relaciones que se mantengan. A medida que estas prácticas sexuales fueron transmitiéndose generación tras generación, se fue perdiendo la importancia del número de eyaculaciones. No obstante, la retención de semen es uno de los pilares de la práctica sexual Taoísta.

Existen numerosos métodos de control eyaculatorio prescritos por los taoístas. Para evitar la eyaculación, el hombre tiene dos opciones. Puede retirarse inmediatamente antes del orgasmo, un método bautizado por Joseph Needham como “Coitus Conservatus”, o puede aplicar presión con sus dedos en una zona localizada entre el ano y el escroto que causa una reversión de la eyaculación hacia la vejiga, método comúnmente conocido como “inyaculación”. Mientras que ahora se conoce que este segundo método causa una “eyaculación retrograda”, los taoístas creían que el semen viajaría a través del cuerpo hasta el cerebro para fortalecerlo y alimentarlo. Este método de presión es llamado por algunos taoístas el método de “El Punto del Millón de dólares” otro de los métodos que se puede utilizar es el de el entrenamiento en la separación de la eyaculación y la contracción orgásmica (la contracción de los músculos de la pelvis que incitan a la próstata a eyacular). Debido a la separación de estos impulsos, en el momento del orgasmo, el hombre puede detener la penetración pero permanecer dentro de su pareja y “cerrar” su suelo pélvico mientras que adopta una intención derivada de la meditación que se cree no re direccionaría el esperma, sino la energía vital Jing hacia la parte trasera y el centro del cerebro.  De esta manera, el hombre tendrá el orgasmo, pero no eyaculara, es más, no perderá su erección. Esta fórmula, pretende que el hombre escale una “escalera” de orgasmos ascendentes de manera conjunta con la actitud meditativa para cultivar y almacenar una cantidad masiva de Jing. Si se practica de manera correcta, el hombre no debería tener dolores testiculares, ni semen en la orina, además de recibir los beneficios buscados para su salud. Aquellos que practican este método argumentan que es uno de los secretos para la inmortalidad.

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