Yin Yang
En la Filosofía China, el yin yang (yin y yang) es utilizado
para describir como fuerzas opuestas se interconectan y son
interdependientes en el mundo real, siendo la una la cusa de la
otra y viceversa. Este concepto es común a la mayoría de las
ramas de la filosofía y ciencia chinas tradicionales, así como
uno de los aspectos fundamentales del la medicina tradicional
China, y un principio fundamental de ciertas Artes Marciales
Chinas como el Baguazhang, el Taijiquan y el Quijong. Muchas de
las dualidades naturales; la luz y la oscuridad, el día y la
noche, el amor y el odio, el nacimiento y la muerte, génesis y
némesis, etc.… son entendidas como expresiones del yin
yang.
El Yin y el Yang son extremos opuestos complementarios dentro de
una totalidad mayor. Todo está participado por ambos, tanto el
Yin como el Yang, que interactúan de manera constante, nunca
existiendo o predominando uno de ellos.
La naturaleza del yin-yang
Se piensa que el Yin y el Yang surgen de un vacio inicial (wuji,
muchas veces representado por un circulo vacio) y se mueven
entrelazados hasta que se logra un equilibrio. El Yin y el yang
siempre presentan las siguientes
características;
Son Opuestos
El yin-yang describe cualidades opuestas en las cosas. Por
ejemplo, el verano es el yin para el verano yang a lo largo del
año, y la femineidad es el yin de la masculinidad en las
relaciones humanas. Es imposible hablar del yin sin el yang y
viceversa, ya que el uno no puede existir sin el otro. De ser
así el equilibrio en el universo no existiría, y por lo tanto
el universo no existiría y no estaríamos
aquí.
Son parte de un todo mayor
Dado que ambos son creados juntos en un solo hecho, están
íntimamente ligados como parte de un todo mayor. Una raza solo
con hombres o solo con mujeres desaparecería después de una
sola generación. Es la interacción entre ambos lo que genera y
da a luz a cosas nuevas
Se transforman mutuamente
Todo avance es seguido de un retroceso, y toda ascensión se
transforma en una caída. Una semilla caerá a la tierra y
germinara una planta que crecerá alcanzando su límite natural,
momento en que caerá de la misma una semilla que a su vez se
transformara en una nueva planta, y así en un círculo sin
final, conteniendo el yin el potencial del yang y
viceversa.
Están en equilibrio
Yin-yang es un equilibrio dinámico. Dado que surgieron juntos
son iguales, no estando ninguno supeditado al otro, si uno
desaparece, el otro debe desaparecer, dejando tras de sí el
vacio. Este hecho, no obstante, no acaece de manera inmediata, ya
que los elementos del yang son claros y obvios mientras que los
del yin están ocultos de
manera sutil.
En última instancia, el yin-yang no es una sustancia o fuerza
tal y como se puede concebir en términos occidentales. Es una
manera universal de describir las interacciones e interrelaciones
que tienen lugar en el mundo entre las fuerzas de la naturaleza.
También es aplicable a las estructuras sociales, donde un exceso
de riqueza derivara en un exceso de pobreza, un exceso de bondad
derivara en un exceso de bondad, etc.…
El Yin es negro, femenino, receptivo, dócil, negativo y
alimenta. Está asociado con la noche, los valles, ríos,
riachuelos, agua, metal y tierra. El Yang es blanco, masculino,
activo, dominante, positivo y creador o catalizador. Se le asocia
con el día, las montañas, colinas, el fuego, la madera y el
aire.
El concepto de dualidad en la unidad es común a muchas fes y
filosofías desde la filosofía de Heráclito a las filosofías
no-dualistas tales como; el Hinduismo, El Sijismo, el Taoismo, el
Budismo, el Agnosticismo, el Zoroastrismo y el Nuevo Pensamiento.
No obstante, el Yin-yang es único, tanto en su naturaleza
dinámica como en su amplia aplicación a la
naturaleza.
Simbolismo y significado
La relación entre el yin y el yang se describe frecuentemente
como el sol jugando en la montaña y el valle. Yin (literalmente
“la zona sombría”) es el área oscura detrás del cuerpo de
la montaña, mientras que el Yang (literalmente “el sitio
soleado” o “pendiente sur”) es la parte iluminada. A medida
que el sol se desplaza en el firmamento, el yin y el yang
gradualmente intercambian sus posiciones, desvelando lo oculto, y
ocultando lo revelado.